martes, 26 de agosto de 2008
Racing Vuelve. ¿Qué es?
http://www.racingvuelve.com/
Esperemos que de resultados y que Racing recupere el prestigio dentro del fútbol argentino.
domingo, 17 de agosto de 2008
Homenaje a San Martín
José Francisco de San Martín nació el 25 de febrero de 1778, en un pueblito llamado “Santa María de los Reyes de Yapeyú”, que dependía del virreinato del Río de
En enero de 1812, San Martín se embarca hacia Buenos Aires en la fragata inglesa George Canning. A los pocos días de su arribo, le fue reconocido el grado de teniente coronel y el Triunvirato le encomendó la creación de un escuadrón, que luego fue el célebre regimiento de Granaderos a Caballo. Durante el año 1812 se ocupó de instruir a la tropa en las modernas técnicas de combate que conocía por su extensa actuación europea contra los ejércitos de Napoleón. El 12 de setiembre de 1812 se casa con María de los Remedios de Escalada, mujer joven y bella, que pertenecía a una de las distinguidas familias del país. En octubre llega la noticia de la victoria del ejército de Manuel Belgrano en Tucumán y se nombra el Segundo Triunvirato. El 28 de enero de 1813, el Triunvirato ordena al coronel San Martín que protegiese las costas del Paraná del desembarco realista.
Manuel Belgrano, luego de la batalla de Salta, se internó en las tierras del Alto Perú en persecución de los realistas pero debió retroceder hasta sus posiciones anteriores, en el valle de Lerma, luego de las derrotas de Vilcapugio ( 1° de octubre) y Ayohuma ( 14 de noviembre). Entonces el Triunvirato envía al norte a San Martín con un pequeño ejército de infantería y el cuerpo de Granaderos a Caballo. El ejército derrotado se reúne con las tropas de refuerzo en la posta de Yatasto, en el camino entre Salta y Tucumán, donde ambos patriotas se conocen y sellan una amistad que duraría toda sus vidas. La frontera norte queda defendida por partidas de gauchos montados, al mando del valeroso teniente coronel Martín Miguel de Güemes, natural de Salta y gran conocedor del terreno.
El 23 de agosto de 1816 nació en Mendoza la única hija de San Martín, Mercedes, quien lo acompañaría en el exilio.
El 12 de enero de 1817 se inició el Cruce de los Andes en dirección a Chile. El Ejército de los Andes fue uno de los dos grandes cuerpos militares que la provincia de Cuyo desplegó en
El 18 de febrero se convocó a un Cabildo Abierto que propuso a San Martín como Director Supremo de la naciente república, pero éste rechazó el ofrecimiento para evitar sospechas sobre un posible avasallamiento de
Al llegar a Buenos Aires se le acusó de haberse convertido en un conspirador. El exilio ya estaba golpeando a su puerta. Desalentado por las luchas internas entre unitarios y federales decidió marcharse del país con su hija, quien había estado al cuidado de su abuela. Hasta entonces contaba con el grado de Generalísimo de Perú, Capitán General de
Ya en los confines de su vida, San Martín se instaló en la ciudad costera de Boulogne Sur Mer, junto a su hija Mercedes y su nieta. Falleció allí el 17 de agosto de 1850.
Les cuento algo increíble, ocurrida exactamente ayer. La esposa de un primo mío, que vive en los Estados Unidos, vino de visitas a Buenos Aires este fin de semana por cuestiones laborales. Estuvo la semana pasada en Santiago de Chile, y la semana que comienza estará en Perú. Pasó por nuestra ciudad porque el vuelo hacía escala aca. Fíjense que curioso: pasó por Argentina, Chile y Perú, justo en la fecha del 17 de agosto. Los mismos países en donde estuvo Nuestro San Martín. Que coincidencia, ¿no creen?
miércoles, 13 de agosto de 2008
Otra obra de Dvorak
También podemos apreciar el tercer movimiento, un Allegretto grazioso, que es como un ritmo de vals, una graciosa danza en compás de 3/4. Al final, cambia a 4/4, y acaba de manera muy vivaz, semejante a la del segundo movimiento.
lunes, 4 de agosto de 2008
Otra obra hermosa
www.biografiasyvidas.com/biografia/d/dvorak.htm
Pero vayamos ahora al análisis de esta obra maravillosa en cuanto a la técnica instrumental y a la variedad sonora.
El primer movimiento, Adagio-Allegro molto, comienza sombrío, como las obras hipersinfónicas que comenzaron allá por 1823 con la novena sinfonía de Beethoven. Aquella nota pedal daba el salto a la corriente de las "grandes orquestas". Una atmósfera de interrogantes se presentan al comienzo de la obra. Parecería que "un nuevo mundo se asoma a mi ventana". Es la misma sensación que despertaba la quinta sinfonía de Beethoven con el interrogante del destino, pero aca es un nuevo mundo por descubrir. Es la característica fundamental de que es una obra romántica: siempre hay un tema planteado, directa o indirectamente. Dvorak estaba interesado en la música de los nativos americanos y en la espiritualidad de los afroamericanos, justamente este interés despertó porque se hallaba en los Estados Unidos de América.
«Estoy convencido de que el futuro de la música de este país debe estar basado en lo que se suele llamar melodías negras. Estas pueden ser la base para una seria y original escuela de compositores que se puede desarrollar en los Estados Unidos. Estos bellos y variados temas son el fruto de la tierra. Son las canciones populares de vuestra tierra, y vuestros compositores deben centrarse en ellas.»
La orquestación y la musicalidad de este primer movimiento me han impactado severamente, al punto de imaginarme (piensen que yo era un niño) que el hombre llegaba a otro mundo, se descubría un mundo nuevo.
Podemos apreciar a continuación el movimiento famoso, nuevamente de la mano del célebre Karajan.
El segundo movimiento, un Largo, es tranquilo y más que nada el compositor busca una calma espiritual. Evoca en sus recuerdos a su difunta esposa, a la cual amó y había pardido hace poco tiempo. La dulce melodía de amor se mantiene en el oboe, y es tan suave y tierna que conmueve (ha emocionado a varios). Digamos que la calma de aqui contrarresta la energía y vigor que se despertó en el comienzo de la obra. Luego el movimiento recuerda las "amplitudes wagnerianas", cuando se dan los golpes de timbales.
Escuchemos el segundo movimiento, que merece ser valorado (solo tiene la primer parte)
El tercer movimeinto, un scherzo, recobra ese espíritu alegre y enérgico que apareció en el primero. Es increíble la variedad que el músico utiliza con las cuerdas durante la sinfonía, pero particularmente en esta parte de la obra. Casi en todas sus obras tomó por costumbre utilizar mucho todo lo que es cuerdas (violas, violines, violonchelos y contrabajos) y adquirió una gran riqueza musical. Aquí el compositor se fija en la particular cultura indígena que habitaba América a comienzo del siglo XX.
«No he usado ninguna de las melodías de los nativos americanos. Simplemente he escrito temas originales que incorporan las peculiaridades de la música india y, usando estos temas, los he desarrollado con todos los recursos de los ritmos modernos, contrapunto y color orquestal.»
El final de la obra, Allegro con fuoco, encierra el mismo motivo del scherzo y finaliza con brillante tono orquestal.
Fue un placer nuevamente mostrarles las obras que mas me gustan. Espero que les haya gustado
domingo, 29 de junio de 2008
Racing sigue en primera
jueves, 19 de junio de 2008
Ópera Parsifal
Ópera romántica de Richard Wagner (1813-1883). El libreto es del mismo compositor, quien recogió numeroso material, para este drama que se desarrolla en tres actos, de los poemas "Parsifal " y "Titurel" de Wolfram von Eschenbach, basados, a su vez, en antiguas leyendas bretonas. El estreno tuvo lugar en el Festpielhaus de Bayreuth en 1882. Wagner cedió al festival la exclusiva de la representación de Parsifal durante los siguientes 30 años, siendo la primera representación "legal" fuera de Bayreuth, la que tuvo lugar en el Teatro del Liceo de Barcelona el 31 de diciembre a las 11 de la noche de 1913.
Personajes
| AMFORTAS GURNEMANZ TITUREL PARSIFAL KLINGSOR KUNDRY |
| |
La acción se desarrolla en un lugar indeterminado de las montañas del norte de España, durante
ACTO I.- Suena el toque de diana en un bosque de los dominios de los caballeros del Santo Grial. Gurnemanz, un anciano caballero, convoca a la oración a dos escuderos y después les ordena preparar el baño para Amfortas, guardián del Grial, que está a punto de llegar para bañarse en el cercano lago. Entran ahora dos caballeros y uno de ellos comenta que la herida de Amfortas presenta cada vez peor aspecto. La misteriosa hechicera Kundry, que presenta un estado lamentable, entra con un tarro de bálsamo para Amfortas, que entrega a Gurnemanz, y después se arroja al suelo desesperadamente.
Amfortas llega conducido en una litera, con un cortejo de caballeros y de escuderos. Habla con un caballero, mencionando la predicción de que un "tonto sin malicia, al que la piedad hará sabio" ("Durch Mitleid Wissend... der reine Thor") le traerá el alivio. Gurnemanz le entrega el bálsamo de Kundry, que Amfortas agradece, y se marcha. Cuatro escuderos conversan con Gurnemanz, quien les dice que la santa Lanza y el Grial fueron entregados a Titurel, que fundó una orden de caballeros para custodiar las reliquias y después las entregó, para su custodia, a su hijo Amfortas.
Sabemos también ahora que Klingsor, un caballero al que por su impía conducta le había sido negado el ingreso en la hermandad, había creado un jardín mágico lleno de doncellas-flores para tentar a los caballeros del Grial. Amfortas había sucumbido a los encantos de una de ellas y, mientras estaba en compañía de la doncella, Klingsor le había robado
En este momento un cisne herido vuela sobre el lago, despertando el horror de los caballeros y escuderos, pues la vida animal es sagrada en los dominios del Santo Grial. El cisne había sido herido por un joven, que es llevado a la presencia de los caballeros, ante los que aparece profundamente contrito. Es Parsifal, pero, ante las preguntas de Gurnemanz no puede declarar ni su nombre ni su origen. Después de que los caballeros han sacado fuera al cisne, Kundry, que está presente en la escena, cuenta que el padre de Parsifal murió en una batalla y que él fue criado en la más perfecta inocencia por su madre, que acaba de morir.
Gurnemanz se lleva fuera a Parsifal y cuando la escena cambia, reaparecen en el salón del castillo de los caballeros. Se escucha el sonar de campanas y los caballeros, los escuderos y los jóvenes están reunidos para la celebración de una ceremonia religiosa, mientras llegan voces desde lo alto. El anciano Titurel pide a su hijo, Amfortas, que muestre el Grial, a lo que éste se resiste, agobiado por el remordimiento ("Nein! lasst ihn unenthüllt!"). Pero finalmente, ante la insistencia de Titurel, el Grial es descubierto, apareciendo en la oscuridad con todo su brillante esplendor. Amfortas consagra el pan y el vino, que son distribuidos a los caballeros, mientras todos rezan para que el Grial, con su santo poder, les regenere. Salen los caballeros con Amfortas, cuya agonía es cada vez más visible. Parsifal, que ha observado la imponente ceremonia en silencio, siente su corazón oprimido y mueve ligeramente la cabeza ante lo que no comprende. Gurnemanz entonces, irritado ante lo que considera estupidez por parte de Parsifal, lo lleva fuera del salón. Pero desde arriba se vuelven a oír las voces: "La piedad convertirá en sabio al tonto sin malicia...".
ACTO II.- En su castillo mágico, Klingsor advierte la inminente llegada de Parsifal a sus dominios y resuelve envolverlo en sus mágicas artes. Ordena a Kundry, que está en parte bajo el poder del mago, pero que también sirve a los caballeros, que seduzca a Parsifal. Ella, bien a pesar suyo, ha de obedecer. Klingsor hace sonar un cuerno para alertar a los suyos a defenderse de los ataques dirigidos por Parsifal.
Desaparece la torre en la que se encontraban Klingsor y Kundry y en su lugar aparece un jardín mágico, en el que pasea un grupo de bellísimas muchachas. Parsifal, que ha derrotado en fuga a los soldados de Klingsor, entra en el jardín. Las doncellas le reprochan, al verlo, haber dado muerte a los soldados de Klinsgsor. Pero cuando Parsifal habla con ellas su actitud cambia y todas muestran festiva alegría, transformándose en doncellas-flores, compitiendo todas entre sí para atraer al recién llegado. Él las rechaza y está a punto de salir cuando aparece Kundry, transformada en una mujer bellísima, que llama a Parsifal, en tanto que las doncellas-flores se marchan.
Parsifal cuenta a Kundry la historia de su madre, que murió de tristeza cuando él se marchó; y ella trata de consolar al joven dándole un apasionado beso. Cuando ella lo besa, Parsifal recuerda a Amfortas y la herida que recibió con
La mujer se acerca de nuevo a Parsifal, pero éste la rechaza. Kundry trata de persuadir a Parsifal de que la salve, hablándole de la maldición que pesa sobre ella desde que en una ocasión ultrajó al propio Jesucristo. Parsifal dice que puede salvarla, pero no en la forma que ella quiere. Cada vez más frenética, Kundry pide a Parsifal que se quede con ella por lo menos una hora, pero él rechaza firmemente lo que la mujer le propone. Llena de furor, Kundry llama a Klingsor, que aparece sobre el muro del castillo que da al jardín y arroja a Parsifal
ACTO III.- Algunos años más tarde, Gurnemanz, muy envejecido, está a la puerta de su cabaña de ermitaño; Kundry, vestida de penitente y en un estado extremo, está en un matorral. Su antigua actitud soberbia y casi salvaje se ha cambiado en un comportamiento dócil y se presta a servir a Gurnemanz. Entra en la cabaña cuando ve que se acerca un hombre: es Parsifal, vestido con negra armadura. Gurnemanz no lo reconoce, pero le dice que nadie puede entrar armado en los dominios de los caballeros del Grial, especialmente ese día, Viernes Santo. Parsifal se despoja de su armadura y Gurnemanz se da cuenta entonces de que se trata del muchacho inocente que dio muerte al cisne.
Parsifal dice a Gurnemanz que a causa de una maldición (la de Kundry) no ha podido encontrar hasta ahora el camino de vuelta, pero que ahora es portador de
En el gran salón del Grial, aparecen dos cortejos procesionales, uno con Amfortas y el Grial; el otro con el féretro de Titurel. Los caballeros expresan su deseo de que el féretro sea colocado ante el altar y el cuerpo de Titurel no sea cubierto; Amfortas, a su vez, pide que le dejen morir. Los presentes le ruegan una vez más que muestre el Grial, pero Amfortas sigue negándose a ello: va a morir, dice, y no quiere hacer nada por evitarlo; en lugar de ello vuelve a rogar a los asistentes que le den muerte.
En este momento dramático entra Parsifal, quien coloca
Mi análisis:
El final de ésta ópera es una de las piezas mas bellas y conmovedoras que he escuchado, debido a la sublime melodía que comienza en el momento que Parsifal ingresa en el salón del Grial. Me ha puesto la piel de gallina, pues en ese momento de sumo despliegue orquestal que se mantiene en las cuerdas de la orquesta, me imaginé como los caballeros se arrodillan ante él y presencian el descenso de la paloma blanca, símbolo del Espíritu Santo. Wagner simboliza a ésta con un alto acorde en la flauta. El éxtasis musical a la que acompaña la melodía del coro caracteriza a la perfección el apoteosis del arte wagneriano. Es una música celestial, extraterrenal, que me ha llenado de paz y la considero una caricia para los oídos y el alma.
El estreno de Parsifal tuvo repercusión mundial, y el día en que tuvo lugar dicho acontecimiento estuvieron presentes grandes exponentes de la música del siglo XIX. Entre los más conocidos se hallaban Tchaikovsky, Berlioz, Liszt, Dvorak, Saint-Saens, Mahler, Gounod, Massenet y mi favorito Anton Bruckner, fiel alumno del gran maestro alemán y ferviente devoto, quien al finalizar la obra cayó de rodillas ante Wagner y le dijo: "Maestro, ¡lo adoro!".......Y VAYA QUE TENÍA RAZÓN!!!!!
Interpretación recomendada: Kurt Moll y José Van Damme. Orquesta Filarmónica de Berlín, dirigida por Herbert Von Karajan.
miércoles, 11 de junio de 2008
Dos anécdotas que me encantaron
ANÉCDOTA 1:
Durante una tibia tarde de Viena del siglo XIX, se hallaban caminando en la tranquilidad de la pintoresca ciudad cultural dos grandes amigos y notables personajes del arte mundial. Uno de ellos se llamaba Johann Wolfgang von Goethe, novelista, poeta y dramaturgo alemán. El otro Ludwig van Beethoven, un músico que, con el correr de los tiempos, daría mucho que hablar en todo el planeta. No solo el arte unía a estas dos personas, sino también una gran amistad. Por ello, en varias ocasiones se juntaban para caminar por la bella ciudad o bien para tomar algún café dialogando sobre sus respectivas cosas. En aquella tarde iban caminando ambos en silencio y los sorprende a lo lejos una carroza que se aproxima hacia ellos. Al estar cerca, los artistas percibieron que dentro de ella se hallaba una joven pareja correspondiente a la nobleza austríaca. Cuando el carruaje se hallaba ya a un paso de ellos, Goethe hizo una especial reverencia a la emperatriz, haciendo paso con su mano, hincándose levemente y quitándose su sombrero, señalando un cordial y respetuoso saludo. Una vez que pasó de largo, el dramaturgo se repuso y continuó caminando. Inmediatamente el músico se detuvo y se dirigió a su amigo. –Usted ha cometido un error. No tenía que haber hecho eso –le dijo Beethoven– ...¡son ellos los que tienen que hacernos reverencia a nosotros!.
¡¡¡¡QUÉ MAESTRO!!!!!
ANÉCDOTA 2:
En una de las interpretaciones de un concierto para piano de Sergei Rachmaninoff, considerado el último romántico de dicho instrumento, la ejecución se detenía una y otra vez. El director de la orquesta no era un hombre cualquiera. Su nombre era Gustav Mahler, quien además de ser compositor también era director. Se lo solía criticar no solo por su música, sino también por las interpretaciones de las obras de otros autores. Mahler solía ser estricto al punto de detener la ejecución si algo no le resultaba correcto. Aquella vez, el concierto ya había sido cortado unas diez veces, algunas más quizás, hasta que de vuelta volvían a ejecutar la obra de cero. En un momento Rachmaninoff, ejecutor del instrumento y cansado ya de estas pausas, se dirigió a Mahler. –Maestro ¿Qué es lo que sucede?
A lo que Mahler inmediatamente respondió. –Hasta que usted no toque el piano tal cual lo escribió en la partitura, no seguimos.
¡Qué genios por Dios!